Andrés Aniorte

Renunciar a una herencia en Torrevieja; las desventajas de no asesorarse

Andrés Aniorte - Renunciar a una Herencia en TorreviejaPor la experiencia de muchos años trabajando en Derecho, las sucesiones son fuente de muchos problemas no sólo familiares. Me viene a la mente ahora un asunto en el que renunciar a una herencia en Torrevieja, no fue tan sencillo como todos creían que resultaría.

Antes que nada, hay que aclarar que nos hallamos ante temas muy delicados. Cuando hablamos del  coste de renunciar a una herencia, o de los trámites para realizar cualquier gestión relacionada con la misma, tendremos que tener en cuenta que no nos encontramos ante simple papeleo, sino que siempre están presentes sentimientos y circunstancias muy fuertes, como sólo pueden surgir de las relaciones familiares.

Esto hace que haya que replantearse las soluciones y el tratamiento de estos casos, y a pesar de que un abogado debe mantener su distancia, y observar y analiza sus casos desde un punto de vista técnico y profesional, hay que comprender el estado anímico y la situación familiar tanto de los clientes como de las otras partes interesadas. Esto es imprescindible si lo que se pretende es encontrar una solución a los asuntos, y para no toparse por el camino con escollos insalvables ni posteriores problemas de mayor complejidad o gravedad.

Renunciar a una herencia en Torrevieja

La renuncia a las herencias:

Renunciar a una herencia en Torrevieja, por recordar el asunto que hoy me trae aquí, no es muy diferente a hacerlo en cualquier otra parte del territorio nacional. La especialidad deviene por la concreta regulación que la comunidad autónoma hace del impuesto de sucesiones respecto del legislado en otras regiones.

Por lo demás, el plazo para renunciar a una herencia no difiere del resto de comunidades en las que rige nuestro veterano Código Civil. Y los problemas que surgen de ello vienen a ser siempre muy similares.

 

Hay muchas razones por la que alguien puede querer renunciar a una herencia a favor de otro, o simplemente desentenderse del tema. La principal suele ser el ya mencionado aspecto fiscal. Es muy común, y últimamente se está hablando mucho de ello, que el heredero no disponga de ahorros o liquidez suficiente para hacer frente al elevado impuesto de sucesiones. En estos casos, tras muchas deliberaciones y no menos quejas y opiniones no demasiado favorables a la regulación española, se suele decidir no aceptar los bienes legados.

Renunciar a una herencia en Torrevieja

La otra causa frecuente suele ser que el causante (la persona que fallece y deja sus bienes a otra) hubiese tenido más deudas que bienes. En estos casos lo más sencillo suele ser renunciar a ella. Corremos el riesgo en este supuesto de que más que recibir, nos toque pagar, porque el heredero se pone en el lugar del fallecido tanto para lo bueno como para lo malo, y debe hacer frente a sus deudas y obligaciones. Bien es cierto que existe la figura del beneficio de inventario, es decir, aceptar las deudas hasta el monto total de los bienes recibidos, sin que el patrimonio del heredero pueda ser tocado. Pero cuando se ve claramente que el monto total de las deudas supera ampliamente los bienes, suele ser más sencillo directamente cortar por lo sano.

Veamos un caso concreto:

Pero volviendo al caso que nos ocupa,  es el ejemplo perfecto de la mala idea que suele ser lanzarse al vacío y tomar decisiones sobre cuestiones técnicas legales sin el oportuno asesoramiento. Soy de la opinión de que en un mundo en el que todos nos llevásemos bien, los abogados y las leyes serían innecesarios. Una familia bien avenida suele llegar a acuerdos sobre sus asuntos en los que, a falta de nadie que proteste, las situaciones pueden tomar la forma que se desee. Sin embargo no estamos en ese mundo perfecto. Las personas tienen sentimientos e intereses, y lo que en un principio pudo parecer una buena idea, con el devenir del tiempo puede convertirse en foco de discordia. Y es ahí cuando de haberse hecho las cosas bien, los problemas pudieron acabarse. Por desgracia esto no siempre se tiene en cuenta.

Pues volviendo a nuestra localidad, D. Enrique J. H., uno de los hijos de D. Manuel  J. D., hombre ya anciano, decidió renunciar a una herencia en vida. Su padre otorgó testamento a favor de sus 2 hermanos, y D. Enrique expresamente renunció a su parte en un documento que su progenitor adjuntó a su copia del testamento.

Hay que aclarar que no es relevante el hecho de que D. Manuel acudiera al notario para prever el destino de sus bienes para caso de fallecer.

Renunciar a una herencia en Torrevieja sin testamento en vida del causante hubiera tenido las mismas consecuencias que en nuestro caso.

El caso es que no pasó mucho tiempo hasta que tristemente D. Manuel falleció. Haciendo honor a su palabra, D. Enrique escribió una carta a sus hermanos donde, a pesar de que su relación familiar había sufrido un fuerte deterioro, se reafirmaba en su inicial intención de renunciar a sus derechos sobre los bienes de su difunto padre.

El aspecto fiscal es una razón para renunciar a una herencia en Torrevieja

Y llegan los problemas:

Sin embargo las cosas nunca son tan fáciles. Por circunstancias del destino, D. Enrique no tardó mucho en seguir la suerte de su padre, y los hijos de aquel (y nietos de D. Manuel), fuertemente enfrentados a sus tíos y primos, decidieron reclamar la parte de la herencia que le hubiera tocado a su padre, y a la que éste había decidido renunciar.

Estábamos hablando de unos bienes por un valor nada desdeñable. Más de 30.000 €. Acudieron a mí para que los asesorase y me puse en contacto con las partes para llegar a una solución que pudiese ser admisible para todos. Por desgracia, como ya comenté antes, es difícil un arreglo racional cuando priman cuestiones familiares y sentimentales.

 

El caso es que la Ley prohíbe expresamente la renunciar a la legítima (es decir, la herencia que forzosamente debe quedar a para ciertos familiares, como los hijos) previamente al fallecimiento del causante. Esto es lo que había ocurrido. D. Enrique había declarado su intención de renunciar en el momento en que su padre hizo testamento. Daba igual la forma en que lo hiciera. Esta renuncia era nula.

Pero es que además, cuando D. Manuel falleció, D. Enrique comunicó a sus hermanos que se reafirmaba en su decisión, pero lo hizo por carta, por correo ordinario, y el Código Civil prescribe que la renuncia debe hacerse en escritura pública, es decir, ante notario.

Por ello la renuncia de D. Enrique fue nula, y las pretensiones de sus herederos llegaron a buen término. De modo que ante estos casos y antes de tomar decisiones sobre asuntos de gran importancia no sólo jurídica, sino trascendentes en las relaciones familiares, es siempre conveniente conocer todos los detalles, y estar suficientemente asesorados para evitar sorpresas y posteriores disgustos.

Andrés Aniorte

Andrés Aniorte

Se licenció en Derecho para terminar por especializarse en Derecho de Familia y Sucesorio. Ha realizado varios Másteres en Derecho Patrimonial Internacional que complementan su formación y con los que ha visto enriquecida su especialización. Su alto nivel formativo lo cualifica para trámites relacionados con la división sucesoria, la gestión patrimonial, las particiones patrimoniales y la división de herencias.
Andrés Aniorte

(Con clientes también que vienen de Cox, Albatera, Orihuela Costa, Catral, etc.)

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